miércoles, 18 de marzo de 2026

TEHUACÁN: CIUDAD DE INDIOS

 


TEHUACÁN: CIUDAD DE INDIOS

En esta semana se festeja la compra de dicho título a los españoles y el reconocimiento de "ciudad" en 1660, al precio de aproximadamente 4,000 "de aquellos pesos". Para conmemorarlo, no hay mejor manera que un festival "cultural": Xopan Xiuhmeztli. Porque hay que apelar a nuestra historia, como siempre.

En los últimos días, se ha hecho constante la violencia y la muerte en la ciudad. La semana pasada, un motociclista quedó muerto a mitad de la Adolfo López Mateos con el cráneo reventado; una mancha de sesos, sangre y grasa humana persiste días después, mientras los perros callejeros pasan a lamer restos de carne por el hambre que tienen. Días antes, otro motociclista fue arrollado por un transporte pesado que le amputó, de un solo tajo, la pierna; un corte brutal que le ocasionó una hemorragia intensa. Su pierna salió disparada a varios metros del lugar del accidente. Asaltos, apuñalados, policías baleados y operativos fallidos son el pan de cada día.

Ni hablar de las ejecuciones del crimen organizado. En este mismo periodo de tiempo, se encontraron a orillas de carretera varias bolsas negras con los restos de algunos pobres desgraciados cortados en trocitos. A plena luz del día y, de nuevo, con perros ferales alimentándose de los restos. Las autoridades dicen que, al ser en las afueras, prácticamente no corresponde a la ciudad; como si el crimen entendiera de divisiones geográficas.

La ciudad celebra su festival cultural con algunos eventos y conciertos gratuitos para la familia: K-Paz de la Sierra, Cañaveral y Moenia son los platos fuertes. El edil municipal invita a gente de otros estados y municipios a visitar la ciudad, ofreciendo seguridad en su estancia. Mientras tanto, dos calles más adelante, los taxistas protagonizan una pelea contra choferes de aplicación a pesar de la presencia de elementos de seguridad. Y como en aquellos años, se usa el dinero en una mentira que apenas se sostiene por sí misma, pues los problemas siguen y la violencia azota. Resulta curioso que uno de los grandes invitados sea El Gran Silencio, justo como el que hacen los medios de comunicación y algunos “conformes” registrados en la nómina municipal.

La violencia se apodera del mundo. No son demonios controlando las almas de los hombres y mujeres, desatando su agresividad y frustración; es algo más simple. Nadie se atreve a notar lo evidente: la montaña de basura —como la del mercado La Purísima— debajo del tapete. El tejido social está tan roído que solo era cuestión de tiempo para que se hiciera jirones.

El hombre es malo por naturaleza y necesita solo un empujón para apalear al vecino con tubo y cadena. Es como si hubiéramos vuelto a la edad de las cavernas, una etapa que, al parecer, nunca salió del ADN de algunos especímenes que llamaremos Australopitehuacanerus.

Hace más de 360 años pagaban por "libertad y autonomía"; hoy pagan para maquillar su incompetencia. Y lo peor, es que ni siquiera conservan el título original: Autoridades municipales buscan en archivos nacionales y han solicitado a la Embajada española alguna copia del documento de la compra del Título de Ciudad de Indios, debido a que el documento original se encuentra perdido desde 1950.

Se me hace tarde para ir por mis jitomates; 45 pesos el kilo es un balazo en el bolsillo...


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